La Crisis y el Cambio Paradigmático

Estamos entrando en épocas de crisis y, como siempre, la respuesta en las empresas se parece. Copiando modelos del pasado, el ahorro se traduce en despidos, disminución de la capacitación, recorte del presupuesto de marketing. Los viajes y algunos otros recortes de aquello que se considera superfluo.

Si tomamos distancia y más allá del análisis sobre las razones de la crisis, la primera gran razón de la misma es el pánico y la desconfianza de la gente.

¿Se podría hacer otra cosa? ¡Claro que sí! Por ejemplo, en vez de comportarse como una hoja en la tormenta de que sólo busca controlar cómo hacer para no valorar con vientos desmesurados, puede comportarse como quien maneja la tormenta, conoce el terreno escabroso y, sobre todo, toma distancia y observa. Desde ahí veras cuáles son las áreas de oportunidad.

Las crisis se miden por la supervivencia de los más aptos. Estos son los que mejor se ajustan a ella, sino los más innovadores y creativos. La velocidad para salirse de conversaciones sobre como juzgar cuál de los modelos está bien o mal, o de analizar desde el temor, inhibe la capacidad de observar las oportunidades que se abren con este nuevo modelo.

Tal vez nos aproximemos más al trabajo sin relación de dependencia o por contratos temporales, con buenos bonos por cumplimiento. También disminuirán los espacios de oficina, dado que habrá mucho más personal externo. Disminuirán las oficinas ejecutivas y se incrementaran las salas de juntas. Se hará uso de todas las formas de comunicación, como la web, el teléfono por internet, la radio  y el móvil, pero se ahorrará en edificios, limpieza y accesorios. La capacitación requerirá de un seguimiento intensivo para que aquello que se paga, sea aplicado dentro de la empresa o tarea asignada.

Mirando así y procediendo así, es posible que algunos logren ser muy exitosos y luego digan que se adaptaron muy bien al nuevo orden.

En todo proceso de cambio, conviene analizar no sólo que es lo que debemos cambiar para lograr lo que queremos, sino que con mucho cuidado también observar cuáles han sido las conductas y maneras de pensar que, hasta hoy nos han inhibido otro proceso de cambio y de crecimientos.

Es un buen momento para pensar y decidir sobre estilos de vida, tiempos personales y sobre cómo hacer los negocios, protegiendo un planeta que es único y que si no estuviera, no habría donde hacer algo trascendente. Lo trascendente hoy, es preservar. No todo está mal, o no sirve. Hay cosas o valores a conservar y vale la pena abrazarse a ellos y sobre ellos construir.

Elena Espinal Couso
Directora General de Líderes de Mercado

1Comentarios

  1. Pebbles12 agosto, 2014 at 1:35

    Thanks for the great info dog I owe you bitiygg.

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