Liderear una Cultura

Estas línea pretender hacer una reflexión en el sentido de Mejora Continua y que por falta de consistencia y disciplina no se logren los resultados esperados en sus operaciones.

Actualmente estamos enfrentando tiempos de grandes retos, que a veces requieren de extremos esfuerzos para sobrellevar una dura competencia en los mercados nacionales e internacionales que marcan, que cada vez más, altos estándares de calidad y que mejoran continuamente sus costos.

Para que nuestra organización pueda superarse a sí misma todos los días es fundamental contar con una estrategia de Mejora Continua, no obstante, no es suficiente con su implantación, y que es que esto es algo que nunca se debe de terminar.

“El verdadero trofeo de un líder en el ámbito de la Cultura Organizacional lo gana quien logra hacer un esfuerzo sostenido de mejora permanente, día a día adoptándolo como estilo de vida al interior y al exterior de la organización”.

Algunas de las claves para asegurarnos de que el programa de mejora sea efectivamente continuo. En este sentido resulta fundamental desarrollar Habilidades Organizacionales Clave. Estas se componen de diferentes herramientas como las que se ven a continuación:

  1. Indicadores Clave de Desempeño que puedan ser medidas para asegurar el cumplimiento de las metas establecidas. La metodología más práctica es quizás el tablero SCEC (Seguridad, Calidad, Entrega y Costos). Este tablero contiene indicadores diarios donde podemos verificar qué tanto nos acercamos a las metas asignadas.
  2. Establecimiento de Trabajo Estándar y esto aplica no sólo para las operaciones clave, sino en el ámbito cotidiano de los líderes organizacionales, quienes son los primeros que deben tener una rutina para asegurarnos de que cada quien está desarrollando su trabajo estándar.
  3. Implementación de las 5´s (Seleccionar, Organizar, Limpiar, Estandarizar y Seguimiento). Con ello garantiza una práctica de mantenimiento integral y reforzamos la cultura de disciplina que una organización debe mantener permanentemente.
  4. Se debe contar también con un Sistema de Administración de Anormalidades. Esto más que una herramienta es una Cultura. Esta actitud nos permite medir el desempeño hora por hora y de manera sostenida.
  5. Por otro lado se debe diseñar un Sistema de Rendición de Cuentas, que es una manera de administrar los informes diarios en donde se analizan los problemas, se delega responsabilidad sobre quién debe cumplir y se tomen acciones correctivas.
  6. Conviene establecer4 un proceso de Auditoría constante a cargo de los gerentes y directivos quienes, con su propio ejemplo, asegurarse que cada elemento cumpla con su responsabilidad.

Concluyendo en este tema, hay que tener muy presente que adoptar un Cultura Organizacional implica una actitud sostenida de Mejora Continua. Muchas veces podemos encontrar agradables resultados casi inmediatos, luego de establecer un programa de Mejora Continua, no obstante la verdadera dificultad esta en mantener este desempeño. Es preciso mejorar las habilidades de liderazgo y aprender a ver en los problemas la oportunidad de encontrar una solución.

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