LIDERAZCO EMOCIONAL

Estamos plenamente convencidos de que el mayor obstáculo que enfrentamos para alcanzar mejores niveles de éxito en nuestras organizaciones públicas y privadas, es el exceso de jefes y carencia de verdaderos líderes.  Esta aseveración es fácilmente comprobable, pues nos topamos con infinidad de profesionistas, empleados públicos, técnicos y operarios, sin duda creativos, pero obligados a “cuidar su chamba”.

Estamos seguros que estos conceptos ya son tan conocidos por muchos administradores que, incluso, en diversas ocasiones han desarrollado estrategias participativas, con el fin de transformar sus resultados por medio del involucramiento de la gente considerando como campañas que finalmente se desgastaron y se eliminaron por diversas causas (Cansancio y falta de apoyo de los líderes)

Para entender la propuesta sobre liderazgo emocional, es indispensable descubrir de donde proviene el comportamiento especial de los mexicanos, para después buscar alternativas que le aseguren un entorno amigable en las que pueda desarrollar plenamente sus potencialidades.

Es por estas razones que un líder debe conocer una técnica que le permita, primeramente, entenderse, para contrarrestar comportamientos equivocados que generan, como consecuencia, la oposición de sus colaboradores, porque si a una persona le molesta la actitud del jefe, difícilmente aceptará sus indicaciones y, menos aún, las adoptará ni mejorará.

No obstante el dominio de esta magnífica herramienta, es también indispensable que el líder entienda las particularidades de las personas que está dirigiendo, por lo que requiere necesariamente familiarizarse con la mente emocional tan característica emocional y la forma de orientarla por parte del líder.

Angel Díaz Mérigo
DIRECTOR GENERAL DE GRUPO DIME.

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